martes, 11 de octubre de 2022

El Puente del Cuervo

Nombre: El Puente del Cuervo
Lugar: Ciudad de México
Época: Colonial
Género: Terror
Subgénero: Demonios

El Puente del Cuervo es una leyenda colonial de terror de la Ciudad de México. 

Versión Histórica

Don Santiago Amándola fue un hombre adinerado quien durante la Nueva España residió en una casona ubicada detrás del colegio de San Pedro y San Pablo a un puente de distancia, en la actual Ciudad de México. 

Era un hombre poco querido debido a su aspecto deplorable y su mal olor. Pasaba su tiempo en su casa rodeado por sirvientes y celebrando fiestas en las que invitaba a la peor calaña de la ciudad: estafadores, usureros y ladrones, con quienes se decía que jugaba, blasfemaba y bebía. 

Don Santiago tenía como mascota a un cuervo llamado "Diablo" con quien sostenía largas conversaciones. Según vecinos y sirvientes, el cuervo parecía entender lo que Don Santiago le platicaba y a su vez el cuervo le revelaba oscuros secretos a su amo.

Leyenda

Un día Don Santiago enfureció durante una fiesta y corrió a todos de su casa. Días después se encontró su mansión vacía sin señales de Don Santiago. Los sirvientes lo buscaron hasta dar con una habitación cerrada a la que Don Santiago había prohibido a la servidumbre entrar. Don Santiago era el único portador de la llave. 

Los sirvientes lograron abrir la habitación y encontraron en ella un crucifijo, varios azotes y plumas de cuervo. Los clérigos inspeccionaron la habitación y afirmaron que dentro se había llevado a cabo un ritual oscuro. 

No se volvió a ver a Don Santiago. Algunos afirmaron que en esa habitación había hecho un pacto con el Diablo para obtener a su sabio cuervo y que de esa manera el Diablo terminó cobrando su alma. Otros decían que su cuervo se lo comió. Lo cierto es que su casa quedó en ruinas y aunque no se volvió a saber del hombre adinerado, su cuervo continuó volando en los alrededores. 

Cada noche, los vecinos de la calle del Puente ubicado detrás del colegio de San Pedro y San Pablo, escuchaban a un cuervo de tétrica apariencia graznar antes de ser asustado por las campanadas de la iglesia y volver a refugiarse a la casona abandonada. 

Origen

Un cuervo era una mascota poco común durante la Colonia. Era además un animal asociado con la brujería y los demonios por la difusión del catolicismo. Por ello, es lógico que surgieran leyendas siniestras alrededor de su propietario. 

Legado

El Puente detrás del Colegio de San Pedro y San Pablo es popularmente conocido como el Puente del Cuervo. Sin embargo, se desconoce cuál era la casona de Don Santiago Amándola. 

Advertencia

Si llegas a pasar por el Puente del Cuervo una noche, se recomienda ignorar el graznido de los cuervos. 

Hoy en Día

En las noches se puede escuchar un cuervo croar antes de la medianoche. 

Apariciones en Medios

La leyenda es representada en los cómics de Tradiciones y Leyendas de la Colonia #20. 

En el Nahualcario Don Santiago Amándola está registrado como nahual cuervo. 

viernes, 7 de octubre de 2022

El Hombre Polilla

Nombre: El Hombre Polilla
Otros Nombres: Hombre Búho
Lugar: San Luis Potosí y Chihuahua
Época: Contemporánea
Género: Terror
Subgénero: Críptidos

El Hombre Polilla es un críptido del folclore estadounidense el cual ha sido avistado también en Chihuahua y San Luis Potosí. 

Versión Histórica

El 14 de noviembre de 1966 cinco sepulteros de Point Pleasent, West Virginia, Estados Unidos (en otras versiones dos parejas) observaron por primera vez a una criatura humanoide, de ojos rojizos, de 2 metros de altura y con alas surcando los cielos. Su apariencia recordaba a un búho o una polilla. Los testigos escucharon un grito de la criatura antes de que desapareciera. Desde entonces se le avistó en múltiples zonas de la región. 

Entre 1976 y 1978 se avistó al Hombre Polilla en Cornualles, Inglaterra. En 1986, poco antes del accidente de Chérnobil, se le avistó en Georgia y Ucrania. En 2013 fue visto en Santiago de Chile y en 2017 en Chicago. 

En México, el Hombre Polilla fue atestiguado por primera vez en 2009 en Chihuahua. Un hombre aseguró haber sido perseguido en su camioneta Liberty por la criatura. Poco después de su avistamiento, estalló en México la epidemia de influenza AH1N1. 

No se le volvió a ver en el país hasta el 2022 en San Luis Potosí, durante la pandemia de COVID. 

Leyenda

El origen de la criatura es desconocido. Hay conspiracionistas quienes afirman que se trata de un ser alienígena dado que su aparición suele estar acompañada con avistamientos de OVNI's y de Hombres de Negro. 

Por otro lado, los criptozoologos la catalogan como una especie única, por tanto un críptido. 

Origen

Las explicaciones que existen respecto a la existencia de la criatura varían desde mencionar que su avistamiento es en realidad el de búhos de gran tamaño o que es resultado de una paranoia colectiva. 

Legado

En Point Pleasent, West Virginia, hay un museo dedicado a la criatura llamado Mothman Museum. Desde el 2022 el pueblo celebra también el festival de Mothman. 

Advertencia

El avistamiento del Hombre Polilla es considerado un augurio de una catástrofe. En caso de observarlo se debe estar prevenido por futuros acontecimientos. 

lunes, 19 de septiembre de 2022

El Ahuizotl de Xochimilco

Nombre: El Ahuizotl de Xochimilco
Lugar: Xochimilco, Ciudad de México
Época: Prehispánica/Colonial/Presente
Género: Terror/Fantasía
Subgénero: Monstruos

La Leyenda del Ahuizotl de Xochimilco es una leyenda de base prehispánica que se mantuvo durante la época de la Colonia y fue nutrida en el presente por más elementos fantásticos. 

Versión Histórica

Del náhuatl atoyatl "río" y huitzli "espina", "El Espinoso del Río", el ahuizotl era una criatura fantástica al servicio del dios mexica de la lluvia Tláloc. 

Se le describía como una especie de perro con una mano humana en la cola. Habitaba en ríos y lagos. Era capaz de imitar el llanto de un niño, con lo cual atraía a sus víctimas al cuerpo de agua para después jalarlas con la cola y ahogarlas en las profundidades. Según algunos, las resguardaba en una cueva subacuática donde las devoraba y arrancaba ojos, uñas y dientes. 

Sus víctimas eran sacrificios en honor a Tláloc, quien en algunas versiones habría designado a la víctima para que su leal sirviente la cobrara. 

También se decía que podía causar remolinos pequeños con los que sacaba volando del agua a peces y ranas. 

Leyenda

Cuenta una leyenda que data desde tiempos prehispánicos que en el lago de Xochimilco habitaba desde uno hasta varios ahuizomeh (ahuizotl en plural) que se dedicaban a ahogar y devorar gente hasta que los habitantes de los alrededores comenzaron a dedicarles ofrendas. 

Los lugareños lograron un tipo de amistad con los ahuizomeh, lo cual les permitió moverse por las aguas a sus anchas, crear chinampas y hasta jugar con ellos. Se dice que también los ahuizomeh les concedieron el don de caminar en las aguas como si estas fueran un chapoteadero, sin importar la profundidad. Todo cuanto pedían a cambio era que al presentarse un ahuizotl, le dieran a este una ofrenda. 

Desde entonces, durante la Colonia y todavía hasta el siglo XX se han realizado diversas ofrendas, algunas en formas de escultura, para los ahuizomeh a los que según se dice cada vez se ven menos y cuando se aparecen, se les tiene terminantemente prohibido tomarles una foto. 

Una versión contemporánea de la leyenda narra que una mujer que quería ser princesa vivía en el  Castillo de Xochimilco y fue su enamorado quien trajo a un Ahuizotl para que resguardara su hogar. En esta versión se cree que el leal ahuizotl se pasea alrededor de la fortaleza aún vigilante, a pesar de que su protegida ya no se encuentre con vida. 

Origen

Algunos historiadores creen que el ahuizotl era un animal ahora extinto con semejanza a las nutrias, que podía ser encontrado en el Lago de Texcoco. Otros afirman que era solo el nombre con el cual los nahuas identificaban a las mismas nutrias. 

La criatura surgió para explicar los ahogamientos de personas en ríos y lagos. Probablemente también como una suerte de advertencia para que las personas en tiempos prehispánicos se anduvieran con cuidado al estar en cuerpos de agua. 

Puntualmente el Ahuizotl de Xochimilco explicaría los ahogamientos en dicho lago en específico y posteriormente la facilidad que tuvieron los lugareños para colonizar la región con chinampas. 

Legado

Aún hoy en día se realizan ofrendas a los ahuizomeh en Xochimilco. Destaca en 1930 una suerte de festival que se realizó con esculturas para honrar a los ahuizomeh, de la cual persiste un registro fotográfico que en 2022 fue restaurado y coloreado por la artista Antonieta Martínez y con asistencia de Inteligencia Artificial. 

Advertencia

Si te paseas por Xochimilco y escuchas el llanto de un niño, no debes seguirlo o podrías encontrarte con un Ahuizotl que podría jalarte a las profundidades, ahogarte y devorarte. Ahora bien, si haces caso omiso de la advertencia o si por casualidad te encuentras a un ahuizotl, deberás darle una ofrenda para que te permita el paso seguro por las aguas de Xochimilco. De no darle ofrenda, te devorará. 

Este intercambio de ofrenda-amistad con ahuizomeh solo se sabe que sea válido en Xochimilco y no en otros cuerpos de agua. 

Hoy en Día

Se siguen realizando ofrendas a los ahuizomeh aunque en menor escala.

viernes, 16 de septiembre de 2022

La Calle de Don Juan Manuel

Nombre: La Calle de Don Juan Manuel
Lugar: Ciudad de México
Época: Colonial
Género: Terror
Subgénero: Demonios/Asesinos Seriales

La Leyenda de la Calle de Don Juan Manuel es una leyenda colonial de terror de la Ciudad de México. 

Versión Histórica

Don Juan Manuel Solórzano nació en Burgos, España. Era un caballero de la clase alta. Llegó a la capital de la Nueva España en 1623 con la comitiva del Virrey López Díaz de Armendáriz, marqués de Cadereyta, de quien era amigo personal por lo que fue nombrado su "privado" y miembro de su Audiencia, a cargo de atender múltiples de sus oficios. Entre ellos Don Juan Manuel recibió en su casa en la Calle Nueva a doña Ana Porcel de Velasco, importante personaje de la élite de la época. 

En 1636, Juan Manuel contrajo matrimonio con Mariana de Laguna, una mujer caritativa quien solía obsequiar dinero a los pobres. Juan Manuel era un hombre muy celoso. No permitía a su esposa salir de casa ni recibir visitas salvo de su confesor. 

En 1640 Juan Manuel fue arrestado por el Alcalde del Crimen Francisco Vélez de Pereira quien anhelaba por Mariana de Laguna. Pereira prometió a Mariana concederle la libertad de su marido si yacía con él. Mariana cedió. Un prisionero informó a Juan Manuel de la infidelidad de su esposa con su captor. Un amigo pagó la fianza de Juan Manuel y este asesinó a Pereira y a su esposa mientras salían de su propia casa. 

Manuel volvió a ser arrestado y hubo fuerte presión para enviarlo a la horca. El Virrey intentó salvarlo. Sin embargo, una mañana de 1641 Don Juan Manuel fue encontrado colgado en la Plaza Mayor.

Leyenda

Cuenta la leyenda que Don Juan Manuel Solórzano quería tener un hijo pero su esposa no era capaz de concebir. Buscando una respuesta, se retiró al convento de San Francisco y trajo a su sobrino, Fernando de Aguilar, a atender sus negocios durante su ausencia. 

En el convento, celosos enemigos de Don Juan Manuel le notificaron que su esposa la estaba siendo infiel. Para averiguar la identidad del amante, Don Juan Manuel, según algunas versiones con ayuda de un hechicero, vendió su alma al Diablo. 

El demonio le encomendó salir a su calle en la noche y dar muerte al hombre que pasara por ella a las 11 de la noche. Juan Manuel así lo hizo. Toda la noche preguntó a cada hombre que pasaba: "¿A qué horas son?" y al primero que le respondió "Las 11 de la noche" Don Juan Manuel le contestó "Dichoso el que sabe la hora de su muerte". 

Tras cobrar su primera víctima, el demonio le hizo saber que había matado a un inocente y que debería volver la noche siguiente y hacer de nuevo lo mismo, y así una y otra vez hasta que diera con el amante. Don Juan Manuel obedeció y cada noche salía a su calle, preguntando la hora y matando a quien le respondiera que eran las 11. De esta forma, Don Juan Manuel cobró hasta 20 víctimas. 

Una mañana, tocaron a la puerta de Don Juan Manuel para informarle de la muerte de su sobrino. Don Juan Manuel descubrió que había sido él mismo quien lo había matado. Horrorizado por sus actos,  Juan Manuel se retiró a pedir el auxilio a un monje del convento de San Francisco. 

El monje le hizo saber que para salvar su alma debería acudir a la horca de la Plaza Mayor tres noches seguidas y rezar un rosario cada noche. A la segunda noche, alucinó con unos demonios cadavéricos encapuchados en procesión  con un ataúd cubierto de paños y galones de plata donde han encerrado su propio cadáver. Aterrado, Don Juan Manuel volvió al monje y suplicó que le diera la expiación. El monje insistió que continuara su penitencia. 

Don Juan Manuel regresó por tercera vez. A las once de la noche, a la campanada de la Catedral, según se dice, se escuchó un horrible grito y a la mañana siguiente fue encontrado colgado en la horca. Supuestamente fue colocado ahí por ángeles justicieros o por las ánimas vengativas de sus víctimas. 

Origen

Se cree que el origen de la leyenda devino tras la ejecución de Juan Manuel Solórzano en la Plaza Mayor a raíz del asesinato de Pereira y Mariana. Los pobladores de la ciudad que desconocían los detalles del encarcelamiento de Juan Manuel y habían escuchado de la infidelidad elaboraron la compleja historia involucrando el pacto con el Diablo para explicar cómo terminó en la horca y de paso para justificar una serie de asesinatos que habían ocurrido en la zona de la época. 

Legado

La propagación de la leyenda llevó a que durante la Colonia la gente temiera cruzar la calle donde estaba la casa de Don Juan Manuel por las noches, y temiera de encontrarse con alguien quien les preguntara la hora. 

Hoy en día se dice que Don Juan Manuel se aparece en su calle, la actual República de Uruguay en el Centro Histórico de la Ciudad de México, así como en su casa, la #90 de dicha calle. También hay quienes dicen que han visto a sus víctimas fantasmales hacer una procesión con su cadáver para colgarlo en la Plaza Mayor. 

Advertencia

Se dice que en la calle República de Uruguay en el Centro Histórico en la Ciudad de México, uno no debe andar a altas horas de la noche, pues si lo hace podría encontrarse con el ánima en pena de Don Juan Manuel, de barba negra y encapuchado, preguntándole la hora...

Hoy en Día

La casa de Juan Manuel Solórzano existe y puede ser encontrada en el #90 de la calle República de Uruguay en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Está conmemorada con una placa. 

Apariciones en Medios

La leyenda es representada en los cómics de Tradiciones y Leyendas de la Colonia #3. 

Datos Curiosos

Algunos consideran a Don Juan Manuel Solórzano el primer asesino serial de México. 

La Loca del Muelle de San Blas

Nombre: La Loca del Muelle de San Blas Lugar:  San Blas, Nayarit Época:  Contemporánea Género:  Fantasía Subgénero:  Romance La Loca del Mu...